Alberto Morillas es una leyenda viva de la perfumería, un maestro autodidacta cuyo talento innato y curiosidad insaciable le han permitido crear algunas de las fragancias más icónicas de la historia. Nacido en Sevilla, España, en 1950, Morillas se trasladó a Suiza a una edad temprana, donde su fascinación por los olores lo llevó a Givaudan en 1970. Sin formación formal en perfumería, su enfoque intuitivo y su capacidad para visualizar las fragancias como colores y texturas lo distinguieron rápidamente. Es conocido por su estilo luminoso y acuático, a menudo incorporando notas frescas y transparentes que evocan la naturaleza. A lo largo de su prolífica carrera, ha diseñado obras maestras para casas de renombre y ha dejado una huella indeleble en la perfumería de nicho, donde su creatividad se expresa sin límites. Su legado es un testimonio de la belleza de la innovación y la pasión por el arte olfativo.







