
El primer paso es dejar que la piel despierte. Normalmente amanecemos con la piel hinchada.
Paso dos: Limpiar y preparar la piel es esencial.. Utiliza agua fría y jabón para eliminar residuos y evitar cortes. Utiliza una espuma o gel para facilitar el afeitado.

Paso tres: ¡Ha llegado el momento! No aprietes ni presiones la cuchilla contra la piel, solo conseguirás irritar la piel. Realiza las pasadas cortas y suaves y en el sentido del nacimiento del pelo. Si lo necesitas, tensa la piel con los dedos. Al terminar, aclara y refresca la piel para cerrar poros.


Paso cuatro: Hidrata la piel con un buen aftershave, Ayudará a calmar y regenerar la barrera protectora de tu piel, sobre todo a las más sensibles.

No es aconsejable afeitarse todos los días, la piel debe descansar. Pero si es inevitable, aprovecha los fines de semana para realizar tu ritual de hidratación y preparar la piel para la semana.
Hoy en día las barbas largas y hipster están muy de moda, pero eso no significa que debas olvidar cómo realizar una buena rutina de afeitado. Pon en práctica estos consejos y utiliza los mejores productos. Ya sabes, cuidar la piel es el mejor truco.
